El 1 de julio de 2026 se celebró la primera revisión conjunta del T-MEC y Estados Unidos decidió no confirmar la extensión del tratado por otros dieciséis años. Desde entonces, el acuerdo sigue plenamente vigente, las preferencias arancelarias se aplican igual que antes y el tratado pasó a un esquema de revisiones anuales. En paralelo, México y Estados Unidos sostienen una negociación bilateral por rondas que ya abordó reglas de origen, acero y aluminio, sector automotriz, agricultura y seguridad económica.
Esta guía resume qué ocurrió, en qué va la negociación al cierre de septiembre de 2026 y qué conviene preparar desde ahora si su operación depende del trato preferencial del T-MEC.
Qué pasó en la revisión conjunta del 1 de julio de 2026
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 con una vigencia de dieciséis años, es decir, hasta el 1 de julio de 2036. Su artículo 34.7 obliga a los tres países a revisar el funcionamiento del tratado en el sexto aniversario. En esa revisión, cada país puede confirmar por escrito su voluntad de extender la vigencia por otros dieciséis años. Si los tres lo confirman, el plazo se renueva. Si alguno no lo hace, el tratado entra en un ciclo de revisiones conjuntas anuales que dura hasta que los tres acuerden la extensión o hasta que se cumpla el plazo original en 2036.
El 1 de julio, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) informó que su país no aceptó renovar el acuerdo "en su forma actual" y que el tratado "permanece en vigor" mientras se resuelven los temas pendientes (USTR, 1 de julio de 2026). Con esa decisión se activó el ciclo anual. La extensión de dieciséis años queda disponible: los tres gobiernos pueden confirmarla por escrito en cualquier momento del periodo de revisiones anuales.
Para una empresa mexicana, el efecto inmediato en el despacho es nulo: las reglas de origen, la certificación, las preferencias arancelarias y los mecanismos de solución de controversias siguen operando igual. Lo que cambió es el horizonte de planeación, que ahora se revisa cada año. Explicamos a detalle esa mecánica en lo que cambia el ciclo de revisiones anuales para su operación.
Las rondas de negociación entre México y Estados Unidos
La conversación de fondo ocurre en una negociación bilateral por rondas que USTR y la Secretaría de Economía anunciaron el 27 de mayo de 2026 (USTR, 27 de mayo de 2026). Este es el calendario hasta ahora:
- Primera ronda, 28 y 29 de mayo, Ciudad de México. Temas: reglas de origen del sector automotriz, acero y aluminio, seguridad económica y compatibilidad regulatoria en dispositivos médicos, farmacéuticos y cosméticos (USTR, 29 de mayo de 2026).
- Segunda ronda, 16 y 17 de junio, Washington. La agenda se amplió a agricultura y competencia leal.
- Tercera ronda, semana del 20 de julio, Ciudad de México. Cerró el 23 de julio con una declaración conjunta del embajador Jamieson Greer y el secretario Marcelo Ebrard, que cubrió seguridad económica, asuntos laborales, agricultura, servicios de pagos electrónicos, acero, aluminio y sus derivados, y el sector automotriz (declaración conjunta, 23 de julio de 2026).
- Cuarta ronda, Washington. La declaración conjunta la convocó para septiembre de 2026. El 24 de septiembre, la Secretaría de Economía informó que se reprograma para octubre y que ambos gobiernos anunciarán la fecha en las próximas semanas.
Hasta ahora las rondas han sido bilaterales. Canadá sigue su propio carril con Estados Unidos, y una etapa trilateral dependerá de lo que avance cada negociación.
Los temas de la revisión del T-MEC que más pesan en la operación
De la agenda publicada, cuatro temas tienen efecto directo en la forma en que se clasifica, se certifica o se documenta un embarque.
El primero son las reglas de origen del sector automotriz. El T-MEC ya exige 75% de valor de contenido regional para vehículos ligeros, además de requisitos de acero, aluminio y valor de contenido laboral. Cualquier ajuste a esos umbrales se reflejaría primero en los proveedores de segundo y tercer nivel, que son los que calculan el origen con menos margen. Revisamos cómo se mueven esas reglas en los tres cambios de reglas de origen que definen su exposición arancelaria.
El segundo es el acero, el aluminio y sus derivados. Aquí la negociación se cruza con la Sección 232 de Estados Unidos, que ya grava productos derivados según su contenido de metal, y con los controles mexicanos de importación de acero. La trazabilidad del país de fundición y vaciado ya es una exigencia práctica en ambos lados de la frontera.
El tercero es la seguridad económica, que en la práctica se refiere a los insumos de países que no son parte del tratado. México ya se movió en esa dirección con el aumento de aranceles a más de 1,400 fracciones de países sin tratado comercial, un tema que desarrollamos en la decisión de origen detrás del muro arancelario de México. Las empresas con listas de materiales que dependen de insumos asiáticos son las más expuestas a cualquier acuerdo en este tema.
El cuarto son las condiciones laborales, que se vinculan con el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del tratado y con el valor de contenido laboral de las reglas de origen automotrices.
Qué conviene preparar desde ahora
Mientras la negociación avanza, el trabajo útil está dentro de su propia operación. Cinco pasos ordenan la preparación:
- Mida su dependencia del T-MEC. Calcule qué porcentaje de sus exportaciones a Estados Unidos entra con preferencia arancelaria y cuánto costaría esa misma mercancía a tasa general. Esa cifra define cuánta atención merece la revisión en su planeación.
- Ponga al día sus expedientes de origen. Una certificación de origen tiene que estar respaldada por la lista de materiales, el análisis de la regla y la evidencia de sus proveedores. Hoy la ventaja está en poder demostrar el origen, y un expediente actualizado absorbe mejor cualquier ajuste de reglas.
- Identifique los insumos de países no parte. Marque en su lista de materiales qué componentes vienen de fuera de la región y qué peso tienen en el cálculo de origen. Si la negociación endurece las reglas para esos insumos, sabrá de inmediato qué productos se afectan.
- Documente la fundición y el vaciado del acero y el aluminio. Pida a sus proveedores la evidencia del país de fundición y vaciado y consérvela junto con el expediente de origen.
- Asigne a un responsable del seguimiento. La revisión ahora ocurre cada año y la negociación avanza por rondas. Alguien en su organización debe seguir cada ronda, cada declaración conjunta y cada publicación en el Diario Oficial de la Federación, y traducirlas a impacto en su operación.
Cómo lo vemos desde la agencia aduanal
En más de 190,000 operaciones aduaneras al año en más de 39 puertos, el patrón es constante: las empresas que absorben mejor un cambio de reglas son las que ya tenían su origen documentado antes de que el cambio llegara. La revisión del T-MEC va a seguir abierta durante meses y, con el ciclo anual, probablemente durante años. Lo que cada empresa controla es qué tan preparada llega a cada ronda.
Actualizaremos esta guía conforme se confirme la fecha de la cuarta ronda y se publiquen sus resultados.
Hable con un experto de Joffroy sobre la exposición de sus exportaciones a la revisión del T-MEC y el estado de sus expedientes de origen.
TRADE. UNDER CONTROL.



