En el aviso automático de importación, "automático" describe cómo expide la autoridad la respuesta. El plazo y la obligación dependen de la fracción, el régimen y los datos.
El aviso automático de importación es una regulación no arancelaria de la Secretaría de Economía que se obtiene antes del despacho aduanero y cuyo número se declara en el pedimento. Si la fracción arancelaria de su mercancía está en la lista, el aviso es condición para despacharla. Un aviso faltante o rechazado detiene el embarque y puede parar una línea de producción, en un esquema de control que la Secretaría de Economía ha reformado varias veces entre 2024 y 2026.
Esta es la guía base que compartimos con nuestros clientes. Con el instrumento claro, las reglas de cada sector son mucho más fáciles de manejar.
Qué es el aviso automático de importación
Es una regulación y restricción no arancelaria con función de monitoreo: permite a la Secretaría de Economía registrar y dar seguimiento a las importaciones de sectores sensibles antes de que la mercancía salga de la aduana. La mercancía listada se despacha cuando el aviso está expedido y declarado.
Su fundamento es el Acuerdo por el que la Secretaría de Economía emite Reglas y criterios de carácter general en materia de comercio exterior, publicado en el DOF el 9 de mayo de 2022, con sus modificaciones. Las mercancías sujetas a aviso automático se listan por fracción arancelaria en el numeral 8 del Anexo 2.2.1, y las reglas 2.2.26 (productos siderúrgicos) y 2.2.26 BIS (productos de aluminio) fijan la información que se presenta. Del lado aduanero, el artículo 36-A, fracción I, inciso c) de la Ley Aduanera obliga a acompañar el pedimento con la documentación que compruebe el cumplimiento de las regulaciones y restricciones no arancelarias identificadas por fracción arancelaria.
"Automático" describe cómo responde la autoridad. En un permiso previo, un funcionario evalúa la solicitud y decide si la otorga. En el aviso automático, cuando la solicitud cumple los requisitos y está debidamente integrada, la autoridad lo expide sin valoración discrecional. La decisión es automática, y el proceso que la rodea exige datos completos, tiempo y revisión.
El trámite se presenta en la Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior (VUTCE), habilitada por decreto publicado en el DOF el 4 de mayo de 2026, que sustituyó a la VUCEM y por ahora opera sobre su infraestructura tecnológica. El Anexo 2.2.1 contempla varios supuestos de aviso automático, incluido uno de exportación para el tomate fresco. Para la mayoría de los manufactureros e importadores, los relevantes son dos: productos siderúrgicos y productos de aluminio.
Lo que "automático" significa en la práctica
En la operación, el aviso tiene tres rasgos que conviene tener claros.
Tiene un plazo real que hay que planear. La respuesta depende de la calidad de los datos y de la carga de la autoridad; en nuestra operación vemos de tres a cinco días hábiles. Con un buque en puerto y una línea esperando insumos, esos días deciden si el despacho sale en tiempo. Su calendario de trámite debe partir de esa ventana práctica y dejar margen antes del arribo.
Es obligatorio cuando la fracción está listada. Si la fracción arancelaria aparece en el Anexo 2.2.1 para el régimen que usted declara, la operación necesita el número de aviso antes de presentar el pedimento. Un aviso faltante o rechazado deja la mercancía en la aduana, y para un manufacturero que trabaja justo a tiempo eso se traduce en un paro de línea.
Lo activa el producto, y el origen define lo que se declara. El aviso se exige por la fracción arancelaria, cualquiera que sea el país de origen: si importa una fracción listada, lo presenta igual si la mercancía viene de China, Alemania o Estados Unidos. Al mismo tiempo, el aviso pide cada vez más información de origen. En acero, el país donde se produjo, fundió y coló el metal, y el molino que lo fabricó. En aluminio, el país de fundición y el de vertido, además del país de origen. Suele ser el dato que más trabajo cuesta reunir.
Cómo funciona el trámite en la VUTCE
El aviso se tramita en la VUTCE, en el apartado de trámites de la Secretaría de Economía. El importador, directamente o con apoyo de su agente aduanal, presenta la información de la operación: la fracción arancelaria y su NICO, la descripción detallada de la mercancía en español, la cantidad en la unidad de medida de la Tarifa, el valor y el precio unitario, el país de origen y, para los metales regulados, los datos de origen y producción que exige cada regla. Una vez expedido, el número de aviso se declara en el pedimento, y esa declaración permite el despacho. El paso a paso, con los errores que más retrasan la respuesta, está en nuestra guía sobre cómo tramitar el aviso automático de importación.
Sobre la vigencia del aviso automático, el numeral 10 del Anexo 2.2.1, en el texto reformado por el acuerdo publicado en el DOF el 2 de septiembre de 2025, establece que los avisos automáticos de importación tienen una vigencia de cuatro meses. La empresa lo tramita conforme importa.
Para importadores de acero con volumen existe un atajo: el Registro de Importadores de Productos Siderúrgicos (RIPS), previsto en el apartado B de la regla 2.2.26. La inscripción dura un año y autoriza avisos por fracción arancelaria hasta un volumen equivalente al importado en los 12 meses anteriores, lo que sustituye el trámite operación por operación. Tiene obligaciones propias, como reportes trimestrales, y una ventana de renovación (desde 30 y hasta 15 días naturales antes del vencimiento) que, si se pasa, regresa a la empresa al trámite por operación.
Revisión rápida: tome sus importaciones de los últimos 90 días. En cada fracción de los capítulos 72, 73 o 76 sujeta a aviso, confirme en el propio pedimento que el número de aviso aparece declarado. En aluminio, incluya las importaciones temporales y las de depósito fiscal, porque la obligación las abarca. Una brecha aquí es un hallazgo típico de una revisión del SAT o de la ANAM, meses después de que la mercancía se consumió.
La precisión en la captura importa porque la autoridad valida la consistencia, y en aluminio la regla 2.2.26 BIS prevé que la Secretaría de Economía puede verificar en cualquier momento la veracidad de la información. El valor y el precio unitario del aviso deben coincidir con la factura comercial, y las diferencias entre datos técnicos, comerciales y de origen pueden provocar un rechazo, una solicitud de aclaración o una revisión más lenta.
Acero y aluminio: los dos regímenes de aviso automático que más pesan
El mismo instrumento rige ambos metales con reglas distintas, y la diferencia muestra hacia dónde va la política comercial mexicana.
Acero (regla 2.2.26). Es el régimen más maduro. Cubre alrededor de 146 fracciones arancelarias de los capítulos 72 y 73 de la TIGIE, listadas en la fracción II del numeral 8 del Anexo 2.2.1: tubería con y sin costura, rollo y lámina rolados en caliente y en frío, planchón, barras, alambrón y perfiles estructurales, entre otros. En su texto vigente, reformado por el acuerdo publicado en el DOF el 12 de febrero de 2026, la regla pide el país donde se produjo, fundió y coló el acero, el molino seleccionado del catálogo de la ventanilla y los datos del certificado de molino o de calidad que exige la regla 2.2.19. La lista y los requisitos se han ajustado varias veces, así que conviene revisarlos contra la versión vigente.
Aluminio (regla 2.2.26 BIS). Se incorporó mediante el acuerdo publicado en el DOF el 2 de abril de 2026, que adicionó la regla 2.2.26 BIS y la fracción IV del numeral 8 del Anexo 2.2.1. Cubre 42 fracciones de las partidas 76.01, 76.04 a 76.09 y 76.16 (aluminio en bruto y aleaciones, perfiles, alambre, chapa, hojas, tubos y manufacturas) y aplica a la importación temporal, la definitiva, el depósito fiscal, la elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado y el recinto fiscalizado estratégico, de modo que alcanza a las operaciones IMMEX y a otros regímenes aduaneros. El acuerdo condicionó su entrada en vigor a la liberación del trámite en la ventanilla y a un aviso en el portal del SNICE; el trámite se liberó el 18 de mayo de 2026 y la declaración del número de aviso en el pedimento se exige desde el 25 de mayo de 2026. La solicitud pide el país de fundición (donde la alúmina se convierte en aluminio metálico), el país de vertido (donde el metal líquido se vierte en un molde) y el país de origen, además del país exportador y el proveedor.
El requisito del país de fundición responde a una política de rastreo de origen. Los considerandos del acuerdo de abril de 2026 recuerdan los aranceles que Estados Unidos impuso al acero y al aluminio en 2018 al amparo de la Sección 232, la Declaración Conjunta de mayo de 2019 que los eliminó para México y Canadá, y el compromiso de monitorear las importaciones de aluminio para evitar la triangulación entre México, Estados Unidos y Canadá. Con el país de fundición y de vertido en cada importación, México gana visibilidad sobre la procedencia real del metal.
La conclusión práctica es que el dato de origen debe conseguirse desde la negociación con el proveedor, antes del embarque. Si su proveedor no sabe dónde se fundió el aluminio, el problema aparece en el despacho, el momento más caro para resolverlo. La comparación regla por regla está en nuestra guía de avisos automáticos de acero y aluminio, y lo que conviene revisar de la obligación vigente, en aviso automático de aluminio obligatorio.
Cuándo apoyarse en su agente aduanal
Un equipo de cumplimiento bien preparado puede manejar internamente casi todo lo anterior. El aviso se vuelve un tema de especialista en situaciones concretas: cuando sus fracciones abarcan acero y aluminio y necesita un solo proceso coherente para ambos; cuando evalúa si el RIPS le ahorra tiempo con su volumen; cuando los datos de origen de los proveedores llegan incompletos o inconsistentes y deben validarse antes del pedimento; y cuando un aviso fue rechazado y necesita entender la causa sin perder el embarque.
Joffroy cuenta con tres Patentes Nacionales y opera en ambos lados de la frontera, así que el equipo que acompaña su aviso es la misma operación que sigue de cerca la política estadounidense que le dio forma. Ese contexto, en un instrumento que vigila sectores sensibles, marca la diferencia entre despachar en tiempo y explicarle al director de finanzas un embarque detenido.
El aviso automático, en una línea
El aviso automático de importación es un control de monitoreo de la Secretaría de Economía con apariencia de simple formalidad. "Automático" describe cómo se expide la respuesta; el plazo y la obligación dependen de su fracción arancelaria, su régimen y la calidad de sus datos. Planee con la ventana práctica y declare el aviso en cada pedimento que lo requiere.
Si su equipo tramita avisos automáticos de acero o aluminio y quiere una segunda revisión de su proceso antes de que la haga el SAT o la ANAM, hable con un experto de Joffroy sobre una revisión de los avisos declarados en sus pedimentos y de los datos de origen que los sostienen.
TRADE. UNDER CONTROL.


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